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Terapia de Estimulación Sensorial

En qué consiste la Terapia de Estimulación sensorial: consiste en la estimulación de todos los sentidos (vista, oído, gusto, olfato, tacto, propiocepción y sistema vestibular) mediante estímulos y actividades significativas controlados por el terapeuta, pero dejando al niño libertad para explorar y descubrir. El objetivo de esta terapia es, partiendo siempre de la edad y desarrollo real del niño: mejorar la calidad de vida, trabajar todos sentidos para mejorar o incrementar la percepción del niño, propiciar las relaciones sociales, mejorar la comunicación, potenciar la exploración del medio y mejorar su autoestima, entre otros. También puede usarse como recurso de relajación ante cuadros de agitación.

Cuando acudir a una Terapia de Estimulación Sensorial: cuando el niño o adulto presente problemas sensoriales, o como medio de estimulación temprana y prevención o mantenimiento en caso de demencias.

Trastornos a tratar: esta terapia puede usarse tanto en adultos como en niños que tengan algún trastorno sensorial o cuya patología les produzca un déficit en este área, como tratamiento; o en niños y adultos sanos, como medio de estimulación temprana o prevención de déficits sensoriales como pasaría en el caso de los pacientes con demencias.
Patologías infantiles:

  • Discapacidad intelectual: limitación significativa en el funcionamiento intelectual (razonamiento, aprendizaje, resolución de problemas) y en las conductas adaptativas (habilidades prácticas y sociales), de inicio antes de los 18 años.
  • Trastorno del espectro autista: es la forma clásica de Trastorno generalizado del desarrollo. Presenta alteraciones en la comunicación verbal y no verbal, problemas de interacción social y conductas esteriotipadas.
  • Asperger: A diferencia del autismo clásico, aquí el nivel formal del lenguaje y el cociente intelectual deben estar dentro de los límites normales. A pesar de que son capaces de mantener relaciones sociales, existe una conducta excéntrica con intereses atípicos y un comportamiento social inadecuado. Presentan un marcado interés por temas limitados.
  • Síndrome de Rett: alteración grave del neurodesarrollo, que afecta exclusivamente a las niñas. Presentan un desarrollo normal hasta los 6-18 meses, con una regresión psicomotriz posterior rápida. Aparece un movimiento esteriotipado manual similar al lavado de manos. Se asocia a microcefalia y frecuentemente a crisis convulsivas, por esta razón hay que controlar la sobre-estimulación sensorial.
  • Trastorno Generalizado del desarrollo no especificado: se aplica a los casos en los que existe alteración grave en la interacción social y en la comunicación verbal y no verbal, pero sin llegar a cumplir los criterios de ninguna de las categorías de TGD, ni de otras alteraciones psiquiátricas.
  • Parálisis cerebral infantil: trastorno permanente y no progresivo que afecta a la psicomotricidad del niño, causando una limitación de la actividad, atribuida a problemas en el desarrollo cerebral del feto o del niño. Los desórdenes psicomotrices de la parálisis cerebral están a menudo acompañados de problemas sensitivos, cognitivos, de comunicación y percepción, y en algunas ocasiones, de trastornos del comportamiento.

Patologías adultos: demencias, como medida preventiva.
Niños sanos: estimulación temprana.

Tipos de sesiones o programa: sesiones de 45 minutos centradas en estimular todos los sentidos, observando qué recurso es más útil y representativo para el paciente y su conexión con el medio y usándolo como base para trabajar el resto de sistemas. En cada sesión se trabajará un sentido específicamente, aunque el resto se trabajen de forma indirecta. Para trabajar todo el sistema sensorial, se necesitarán 7 sesiones.

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